Fez, guía de viaje
Fez, una joya del norte de África que, con su rica historia y vibrante cultura, promete una experiencia inolvidable. Con una población de más de un millón de habitantes, Fez es la tercera ciudad más grande de Marruecos, después de Casablanca y Rabat. Conocida como la capital cultural y religiosa del país, Fez es un lugar donde el pasado y el presente se entrelazan maravillosamente.
Historia de Fez
Edad Media
La historia de Fez se remonta al año 789, cuando Idrís I, fundador de la dinastía de los idrisíes, estableció la ciudad en la margen occidental del río Fez. Su hijo, Idrís II, hizo de Fez la capital de su estado en 810. En 859, Fatima Al Fihriya fundó la mezquita de Qarawiyyin y la Universidad de Qarawiyyin, que es la universidad más antigua en funcionamiento continuo en el mundo. Esta universidad se convirtió en un centro de estudios islámicos y atrajo a estudiantes de todo el mundo musulmán.
Fez creció rápidamente con la llegada de inmigrantes árabes de Córdoba, en al-Ándalus, y de Kairuán, en Túnez, dándole a la ciudad su carácter distintivamente árabe. Los principales barrios, Adwat al-Qarawiyyin y Adwat al-Andalus, llevan los nombres de estas comunidades de emigrantes.
Durante el siglo XII, Fez experimentó conflictos internos y cambios de poder, pero siguió siendo un centro vital de comercio y cultura. En 1233, se estableció una diócesis católica, reflejando la diversidad religiosa de la ciudad. Fez también se convirtió en un refugio para los musulmanes y judíos expulsados de España en 1492.
Edad Moderna
En el siglo XVII, el sultán Mulay Ismaíl eligió Mequinez como capital, pero Fez siguió siendo un importante centro de poder y comercio. La ciudad era famosa por la producción de gorros de Fez y pieles, productos que se exportaban por todo el mundo. En 1554, la ciudad fue conquistada por los saaditas, quienes trasladaron la capital a Marrakech.
Edad Contemporánea
En el siglo XIX, Fez continuó siendo un centro comercial clave hasta la llegada del protectorado francés en 1912. Durante este periodo, se construyó la Ville Nouvelle, una nueva área moderna que contrasta con la histórica medina. Fez perdió su estatus como capital de Marruecos cuando Rabat fue nombrada la capital del protectorado y, posteriormente, del Marruecos independiente.
Geografía y Clima de Fez
Fez, situada a unos 400 metros sobre el nivel del mar, se encuentra en un valle fértil rodeado por colinas y montañas bajas. La ciudad está rodeada por la cordillera del Rif al norte y por las estribaciones del Atlas Medio al sur, lo que le da un entorno geográfico diverso y montañoso.
El clima en Fez es mediterráneo con influencias continentales. Los veranos son calurosos y secos, mientras que los inviernos son frescos y húmedos. A lo largo del año, las temperaturas suelen variar entre los 5 °C y los 35 °C, raramente descendiendo por debajo de los 2 °C o superando los 40 °C.
La mejor época para visitar Fez y disfrutar de su clima es durante la primavera y el otoño, especialmente de marzo a junio y de septiembre a noviembre, cuando las temperaturas son más suaves.
Barrios y Zonas de Fez
Fez el-Bali
La medina de Fez el-Bali es la zona más antigua de la ciudad y la mayor área peatonal del mundo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981. Sus callejuelas laberínticas están llenas de vida y son un tesoro de historia y cultura. Aquí se encuentran importantes monumentos como la Universidad de Qarawiyyin y el Zoco de Attarine. Pasear por Fez el-Bali es como retroceder en el tiempo, con sus bulliciosos mercados, antiguas madrazas y coloridas curtidurías.
Fez el-Jadid
Construida en el siglo XIII, Fez el-Jadid es la parte “nueva” de la antigua ciudad. Aquí se encuentra la Mellah, el barrio judío, que ofrece una visión fascinante de la rica diversidad cultural de Fez. Las estrechas calles de la Mellah están llenas de historia, con sinagogas, mercados y edificios que cuentan la historia de la comunidad judía que una vez floreció aquí.
Ville Nouvelle
La Ville Nouvelle, o Ciudad Nueva, fue creada durante el protectorado francés y es el centro comercial y moderno de Fez. Con amplias avenidas, tiendas de lujo, restaurantes y cafés, esta zona ofrece un contraste sorprendente con las antiguas partes de la ciudad. Es un lugar perfecto para disfrutar de una cena elegante o una tarde de compras.
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Medina Fez el-Bali
La Medina de Fez el-Bali, declarada Patrimonio de la Humanidad, es el corazón histórico de la ciudad. Con calles laberínticas, estrechas y repletas de tiendas, mezquitas y palacios, representa la vida medieval marroquí. Es famosa por ser una de las zonas urbanas peatonales más grandes del mundo.

Medina de Fez el-Jdid
Fez el-Jdid, la “nueva” medina, fue construida en el siglo XIII para albergar la dinastía meriní. Esta zona destaca por la presencia del Mellah, el antiguo barrio judío, con su propia arquitectura y sinagogas, además de contar con algunos de los mercados más vibrantes y coloridos de la ciudad.

Zocos de Fez
Los zocos de Fez, como el Zoco Henna y el Zoco Attarine, ofrecen una experiencia inmersiva. Aquí puedes encontrar de todo, desde especias y perfumes hasta artículos de cuero y cerámica tradicional. Cada zoco se especializa en productos diferentes, brindando una experiencia única de compra artesanal.

Madrasa Al Attarine
La Madrasa Attarine es una joya arquitectónica del siglo XIV, construida durante la dinastía meriní. Su exquisita decoración en madera de cedro tallada, estuco y mosaicos de zellige la convierten en un ejemplo notable del arte islámico. Esta escuela teológica albergaba a estudiantes de todo el mundo musulmán.

Puerta Bab Bou Jeloud
Bab Bou Jeloud, conocida como la “Puerta Azul”, es la entrada principal a la medina de Fez. Construida en 1913, destaca por su colorido mosaico azul en el exterior y verde en el interior. Es un lugar emblemático desde donde se puede acceder fácilmente a las principales atracciones de la ciudad.

Universidad Al Karaouine
La Universidad Al Karaouine es una de las más antiguas y prestigiosas mezquitas del mundo, además de ser sede de una de las primeras universidades. Fundada en el año 859, su vasto complejo alberga importantes colecciones de manuscritos y es un centro de referencia espiritual y educativa del mundo islámico.

Curtiduría Chouara
La Curtiduría Chouara es una de las más antiguas y famosas de Fez. Aquí, los curtidores trabajan de manera tradicional, utilizando grandes tinas de piedra para curtir y teñir el cuero. Desde las terrazas cercanas, los visitantes pueden observar este proceso ancestral, que sigue atrayendo a miles de turistas.

Barrio Judío de Fez – Mellah de Fez
El Mellah de Fez es el antiguo barrio judío, fundado en el siglo XV. Ubicado junto a la medina de Fez el-Jdid, este barrio destaca por su arquitectura distintiva, con balcones de hierro forjado y calles más amplias que el resto de la ciudad. Alberga sinagogas históricas, como la Sinagoga Ibn Danan, y un cementerio judío que testimonia la larga presencia judía en la ciudad. Aunque la comunidad judía ha disminuido, el Mellah sigue siendo un importante símbolo del legado multicultural de Fez.

Jardin Jnan Sbil
Este oasis verde en medio de Fez es ideal para descansar después de recorrer la bulliciosa medina. El Jardín Jnan Sbil, con sus fuentes, palmeras y jardines perfectamente cuidados, ofrece un espacio de paz y serenidad, siendo uno de los parques públicos más antiguos y bellos de la ciudad.

Fondouk el-Nejjarine
El Fondouk el-Nejjarine es un impresionante caravansar* ubicado en el corazón de la medina de Fez, famoso por su arquitectura tradicional marroquí. Construido en el siglo XVIII, funcionaba como un lugar de hospedaje para comerciantes y sus mercancías. Hoy alberga el Museo Nejjarine de Arte y Artesanía de la Madera, donde se exhiben muebles, herramientas y objetos artesanales históricos. Su patio central, decorado con mosaicos de zellige y tallas en madera, es una muestra exquisita de la estética marroquí. Este lugar es una ventana al pasado comercial y artesanal de Fez.
*Un caravansar (o caravasar) es una antigua posada o refugio situado a lo largo de rutas comerciales, especialmente en Asia y el norte de África. Estos edificios ofrecían alojamiento seguro tanto para los comerciantes como para sus animales y mercancías durante sus viajes a través de rutas extensas, como la Ruta de la Seda. Los caravansares solían estar amurallados, con un amplio patio central para el descanso de caravanas de camellos o caballos, y habitaciones alrededor para los viajeros. Cumplían una función vital en el comercio, facilitando el transporte de bienes y conectando ciudades y culturas distantes.


